La ciudad japonesa de Nagoya sufrió graves inundaciones en calles, vías ferroviarias y diversas zonas urbanas debido a lluvias torrenciales que descargaron unos 104 mm de agua en tan solo una hora. Ante la gravedad de la situación, las autoridades emitieron la máxima alerta por inundaciones en el río Shonai, lo que derivó en la evacuación de unas 2,700 personas y dejó un saldo de cuatro personas con lesiones menores.
Las inundaciones también afectaron la infraestructura deportiva, ingresando a los recintos destinados para una próxima competencia internacional. De igual forma, el agua provocó severas interrupciones en el servicio del metro y en diversas líneas ferroviarias de la ciudad.