Un niño de 4 años sufrió heridas graves en el rostro tras ser mordido por uno de los perros de su familia en la Ciudad de México. El ataque ocurrió en la vivienda donde había dos pitbulls encerrados, y el menor fue trasladado de urgencia a un hospital para recibir atención especializada.
Los animales fueron entregados voluntariamente para su valoración, mientras las autoridades reiteraron la importancia de extremar precauciones con animales de alta energía y evitar su encierro prolongado, ya que esto puede desencadenar conductas agresivas.