Chihuahua alberga un tesoro natural: las dunas de Samalayuca, un área natural protegida que se cree fue un mar hace millones de años. Este lugar se ha convertido en un icono de Ciudad Juárez y una importante atracción turística, con letreros que mejoran la experiencia para los visitantes.
Los médanos de Samalayuca son un área de protección de flora y fauna que abarca más de 63,000 hectáreas, albergando especies únicas como el nopal de arena, lagartijas endémicas, coyotes y aves rapaces. Es crucial respetar la naturaleza para preservar esta maravilla.