El autogiro, una aeronave híbrida entre un avión y un helicóptero, ofrece una experiencia de vuelo única que combina tecnología, seguridad y emoción. Utiliza un rotor principal para generar sustentación y una hélice trasera para su propulsión, diferenciándose de los helicópteros en que su rotor no está motorizado, sino que gira de manera autónoma gracias al flujo del aire.
Según un piloto, el autogiro es muy estable en la turbulencia y requiere menos pista para aterrizar y despegar que un avión. Su diseño aporta mayor seguridad, ya que en caso de falla del motor, la aeronave puede planear de manera controlada, brindando tranquilidad adicional a quien la opera.