La nota aborda la importancia de actuar correctamente tras un atropello. Se destaca la necesidad de detenerse para auxiliar a la víctima y comprobar su estado, llamando a emergencias si es necesario.
Se contrastan dos casos recientes: uno donde el conductor se detuvo y llamó a emergencias (acción calificada como correcta), y otro donde el conductor huyó, lo que puede conllevar cargos como omisión de auxilio o incluso homicidio culposo en caso de muerte de la víctima.
Huir de la escena de un atropello puede tener graves consecuencias legales.