Un tren de carga con tripulantes a bordo quedó atrapado en medio de un incendio forestal en el norte de Ontario, Canadá. Afortunadamente, la tripulación del convoy logró ser evacuada a tiempo sin sufrir ningún tipo de lesiones, aunque el avance del fuego obligó al desalojo de varias comunidades aledañas.
El siniestro generó una enorme nube de humo que terminó cruzando la frontera con los Estados Unidos. Este fenómeno provocó un notable deterioro en la calidad del aire de importantes ciudades de la región, tales como Nueva York y Toronto.