Varias crías de foca regresaron al mar en la región de Magadán, al noreste de Rusia, luego de completar con éxito un proceso de rehabilitación. Los ejemplares habían sido rescatados previamente tras ser arrastrados hasta la costa por un deshielo, lugar donde recibieron atención veterinaria y cuidados especializados.
Antes de reincorporarse por completo a la vida silvestre y alejarse nadando mar adentro, las jóvenes focas fueron captadas jugando entre ellas. Asimismo, se les observó interactuando de manera amistosa con las personas que se encargaron de cuidarlas durante su recuperación.