El consumo de comida callejera, aunque práctico y accesible, puede representar un riesgo importante para la salud debido a la posible contaminación de los alimentos con bacterias, virus o parásitos. Estos microorganismos son responsables de enfermedades gastrointestinales que se manifiestan con síntomas como diarrea, dolor abdominal, vómito y fiebre, y pueden derivar en padecimientos como la salmonelosis.
Especialistas advierten que uno de los principales problemas ante estos malestares es la automedicación, ya que el uso incorrecto de fármacos puede generar resistencia en bacterias y parásitos, dificultando su eliminación y prolongando la enfermedad. Por ello, recomiendan acudir con un médico para recibir un diagnóstico adecuado y evitar complicaciones mayores que impliquen tratamientos más agresivos y costosos.