Un taller de diseño de modas en Venezuela tomó la decisión de suspender la confección de vestidos para dedicarse a fabricar bolsas para gatos, respondiendo a la alta demanda generada por los devastadores sismos. En lugar de trabajar con telas tradicionales y diseños coloridos, los empleados ahora ensamblan cubiertas de plástico destinadas a los servicios de emergencia.
El personal del taller manifestó que, aunque se trata de una labor sumamente difícil y diferente a su oficio habitual, representa su manera de brindar apoyo a las comunidades afectadas. En estas zonas de desastre aún continúan las tareas de rescate y la distribución de ayuda humanitaria.