Nueva York se vio afectada por una fuerte tormenta invernal que provocó la cancelación de cientos de vuelos en plena temporada alta de viajes post-Navidad. Se esperaba una nevada de hasta 25 cm, la más intensa en casi cuatro años, lo que generó retrasos generalizados en aeropuertos y complicaciones en el transporte.
Las autoridades activaron operativos para limpiar las vialidades y pidieron a la población evitar traslados innecesarios, ya que las condiciones adversas podrían persistir durante el fin de semana.