Con el inicio de la Cuaresma, las mesas juarenses comienzan a transformarse para dar paso a platillos tradicionales que no solo respetan la vigilia, sino que cuidan la economía familiar. Entre todas las opciones, las tortitas de papa se consolidan como la alternativa estrella, especialmente para aquellos hogares con niños que aún no aceptan fácilmente el sabor del pescado o los mariscos.
Este platillo destaca por su sencillez y alto valor nutritivo. La base consiste en papa cocida y machacada con mantequilla, queso y sazón al gusto, para luego ser empanizadas en huevo y doradas al punto exacto. Lo mejor de esta receta es su versatilidad, ya que pueden servirse de forma sencilla o bañadas en una tradicional salsa de tomate o chile colorado, acompañadas siempre de un buen arroz o espagueti para completar una comida balanceada.
Sin embargo, la gastronomía de esta temporada en nuestra región va mucho más allá. Además de las tortitas, las familias fronterizas ya preparan los clásicos de la época como los chacales, las lentejas, los nopalitos con chile y las infaltables empanadas de atún. Esta variedad permite mantener viva la tradición sin necesidad de realizar gastos excesivos en cortes de carne roja, aprovechando ingredientes locales y de temporada que son fáciles de encontrar en cualquier mercado de la ciudad.