Casi un año después del colapso de un glaciar que destruyó gran parte del pueblo alpino de Blatten en Suiza, decenas de familias continúan reconstruyendo sus vidas. El desastre fue provocado por una enorme avalancha de hielo, tierra y escombros que sepultó buena parte de la comunidad.
Aunque los habitantes lograron ser evacuados antes del colapso, muchos perdieron casas, negocios y hoteles familiares que habían permanecido por generaciones en la zona. Mientras avanzan los planes para reconstruir el pueblo hacia 2030, varios residentes comenzaron nuevos proyectos en localidades cercanas, aunque la incertidumbre persiste debido al riesgo de nuevos desprendimientos provocados por el cambio climático.