La frontera atraviesa una racha crítica de incendios que mantiene en alerta máxima a los cuerpos de rescate. En apenas una semana, Protección Civil ha tenido que intervenir en 37 siniestros, elevando la cifra a 290 incendios atendidos en lo que va de este 2026. Entre los casos más graves destaca un incendio en la colonia Américas, que dejó a una persona lesionada, y un fuerte siniestro en una tarimera de la colonia Granja Santa Elena, donde el material inflamable complicó las labores de los bomberos.
Las autoridades han identificado un patrón claro en el origen de estos fuegos: la mayoría son accidentes que podrían evitarse. Los cortocircuitos por instalaciones eléctricas deficientes y las fugas de gas LP (como la reportada recientemente en Riveras del Bravo) son las causas principales. A esto se suma un factor social delicado: personas en situación de calle que, al intentar mitigar las bajas temperaturas, encienden fogatas en fincas abandonadas donde la acumulación de basura y maleza actúa como combustible, provocando que las llamas se salgan de control rápidamente.
Ante este panorama, Protección Civil hace un llamado urgente a la ciudadanía para realizar revisiones preventivas en el hogar. Es fundamental verificar que el cableado eléctrico no esté sobrecargado y que las mangueras y conexiones de gas no presenten grietas o fugas. En una ciudad donde el viento y la sequedad facilitan la propagación del fuego, la prevención en el cableado y el manejo de gas son la única barrera para evitar que más familias pierdan su patrimonio o su integridad física.