Momentos de auténtico pánico y desesperación vivieron ocho estudiantes en Galveston, Texas, luego de quedarse atrapados en la parte más alta de una montaña rusa debido a una falla mecánica que obligó a la atracción a detenerse por completo. Los jóvenes permanecieron suspendidos a decenas de metros de altura y bajo un sol sofocante durante casi cuatro horas, convirtiendo lo que sería un día de diversión en una verdadera pesadilla.
El incidente se registró cuando el carro de la atracción sufrió un desperfecto mecánico a mitad del trayecto, lo que activó de forma automática los sistemas de frenado de emergencia del juego mecánico en la cima de la estructura. Al quedar varados y sin poder moverse, los operadores del parque de diversiones solicitaron el apoyo urgente de los cuerpos de bomberos y de rescate de la ciudad al ver que el calor del día comenzaba a golpear a los muchachos.
Los equipos de emergencia implementaron un operativo de rescate de alta montaña que se prolongó por horas. Utilizando una enorme escalera telescópica y un sistema de cuerdas con arneses de seguridad, los rescatistas subieron hasta la cima para asegurar a cada uno de los estudiantes y bajarlos con extrema precaución, una labor que requirió de mucha paciencia debido al viento y a la crisis nerviosa de las víctimas.
Las autoridades del condado confirmaron que afortunadamente ninguno de los jóvenes resultó con lesiones físicas por la falla del mecanismo, aunque los paramédicos en el lugar tuvieron que atender de urgencia a varios de ellos debido a cuadros severos de deshidratación provocados por el tiempo que pasaron expuestos directamente a los rayos del sol. Tras el tremendo susto, los administradores del parque informaron que la montaña rusa quedará fuera de servicio por tiempo indefinido mientras los peritos realizan una inspección completa para determinar qué provocó el fallo.