La mañana del miércoles pasado, tres pitbulls y un cane corso atacaron a un transeúnte, quien fue trasladado de emergencia al hospital a causa de las heridas. El hecho ocurrió en la intersección de Fairmount Avenue y Union Street, ubicada en el vecindario de Mantua, en Filadelfia.
El hombre de 53 años fue auxiliado por un oficial policía que, mientras ocurría el ataque, intentó ahuyentar a los perros usando la sirena de la patrulla. Al ver que no funcionaba, disparó el arma contra el cane corso. El animal murió en el instante y los otros perros se echaron a correr.
Actualmente, el hombre se encuentra recuperándose en el Penn Presbyterian Medical Center y su condición es estable.
¿Actuó correctamente el policía que mató al perro en Filadelfia?
La policía está revisando las imágenes de las cámaras corporales del oficial con el objetivo de saber si siguió el protocolo establecido al actuar. Por esta razón, al agente se le dio una licencia administrativa mientras la investigación permanece en curso.
El acontecimiento ha dividido opiniones en el mundo: se debate acerca de la mejor manera de manejar los ataques caninos y el uso de la fuerza policial en una situación de este tipo.
¿Por qué los perros atacan a las personas?
Ante la tragedia surgen preguntas: ¿Pudo evitarse?, ¿existen razas peligrosas?, ¿quién es responsable?
En este sentido, estudios del Observatorio del Vínculo Humano Animal de la Universidad Nacional Arturo Jauretche, encontraron que, ni la raza del perro, ni sus rasgos de temperamento son factores que determinen un nivel de peligrosidad.
Los únicos aspectos relacionados con el animal que pueden tomarse en cuenta para determinar si es peligroso, son su tamaño y la potencia de la mordida.
Entonces, un perro solo es peligroso cuando además de tener estas características, su educación y socialización han sido deficientes.
Educación de las mascotas: Clave para la prevención
De acuerdo con investigaciones científicas, la genética y el temperamento de los perros determinan apenas el 20% de la conducta agresiva, mientras que el 80% dependerá de la educación y el tratamiento que el animal haya recibido por parte sus cuidadores humanos.
Los perros que son educados a través del miedo y el castigo pueden desarrollar un nivel de ansiedad que más adelante se manifieste como agresividad, por lo que estos comportamientos pueden y deben evitarse mediante la educación y el cuidado.
Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales. En Facebook nos encuentras como Azteca Juárez, vía Twitter @aztecajuarez. Instagram @tvaztecajuarez o también visita más notas en nuestro sitio web www.aztecajuarez.com