El ingenio y el cariño por las mascotas no conocen límites, y la historia de Mr. Su es la prueba de ello. Este pequeño pez dorado pasó meses atrapado en el fondo de su acuario, hundiéndose boca arriba debido a una afección en su vejiga natatoria, el órgano que permite a los peces regular su flotabilidad y equilibrio. Ante la tristeza de ver a su mascota incapaz de moverse, su dueña decidió no rendirse y puso manos a la obra.
Utilizando materiales ligeros, la mujer diseñó y fabricó un minúsculo arnés con flotación hecho a la medida del pez. Este ingenioso dispositivo funciona como una especie de “silla de ruedas” acuática que mantiene a Mr. Su en posición vertical, evitando que gire sobre su propio eje o se hunda. Gracias a este soporte, el pez ha recuperado la movilidad y puede alimentarse y desplazarse con total normalidad mientras recibe su tratamiento.
La historia se ha vuelto viral como un ejemplo de empatía, demostrando que incluso la vida de un pequeño pez merece el esfuerzo de la innovación. Actualmente, Mr. Su se encuentra en un proceso de recuperación gradual, y aunque su condición es delicada, el arnés le ha devuelto la calidad de vida que había perdido durante meses de postración en el fondo de la pecera.