Las intensas precipitaciones en Gravatá, en la región del Agreste de Pernambuco, Brasil, han provocado inundaciones críticas que obligaron a decenas de familias a abandonar sus hogares durante la madrugada de este martes. En un periodo de apenas 12 horas, se registró un acumulado de 80 mm de lluvia, la cifra más alta reportada en todo el estado para ese intervalo de tiempo, lo que causó el desbordamiento de canales y del río Ipojuca.
El impacto del agua fue especialmente severo en barrios como São José y Terreno do Banco, donde las calles se volvieron intransitables y el líquido ingresó a las viviendas, dañando muebles y pertenencias. Las fuerzas del orden municipal, junto con equipos de la Defensa Civil y Bomberos, se desplegaron en las zonas de riesgo para realizar el rescate y traslado de las personas desalojadas hacia refugios temporales habilitados por el ayuntamiento.
Afortunadamente, las autoridades locales confirmaron que no se registraron personas heridas ni fallecidas tras el temporal, centrándose ahora en la limpieza de vías y la evaluación de daños estructurales en los puntos más críticos. Debido a que el pronóstico meteorológico indica que las lluvias podrían persistir durante el fin de semana, la ciudad permanece en estado de atención y alerta máxima para prevenir tragedias ante posibles nuevos anegamientos.