La fe y la arquitectura en la ciudad de Natal, Brasil, sufrieron un duro golpe este sábado tras el incendio que consumió una estatua monumental de Nuestra Señora de Fátima. La obra, que se encontraba en su etapa final de construcción y estaba destinada a convertirse en un hito religioso para la región, quedó reducida a escombros en cuestión de minutos debido a la ferocidad del fuego.
Las investigaciones preliminares de las autoridades locales sugieren que el siniestro se originó en el interior de la estructura mientras se realizaban trabajos de acabado. Se presume que un cortocircuito en una máquina de soldar fue el detonante de la chispa que alcanzó los materiales inflamables utilizados en la edificación, provocando una reacción en cadena que hizo colapsar la figura monumental.
A pesar de la magnitud de la devastación material, los servicios de emergencia informaron que el incidente no dejó víctimas fatales. Solo se reportó un trabajador con quemaduras leves, quien recibió atención médica inmediata en el lugar del siniestro. Las fuerzas del orden y el cuerpo de bomberos acordonaron el área para evitar riesgos adicionales, mientras la comunidad católica de Natal lamenta la pérdida de lo que prometía ser uno de los santuarios más importantes de la zona.