Miles de personas se concentraron en la entrada de un templo en la India, formando un tapón humano mientras intentaban ingresar al recinto para participar en un ritual religioso. La presión de la multitud generó empujones y un riesgo real de estampida, por lo que las autoridades tuvieron que intervenir de inmediato para dispersar a los asistentes y restablecer el orden.

Las autoridades confirmaron que no se registraron heridos de gravedad, aunque atribuyeron el caos a la enorme afluencia de creyentes que cada año supera la capacidad del lugar. Señalaron que reforzarán las medidas de control de acceso para evitar incidentes similares.