El ciclón Harry impactó severamente a Sicilia, Italia, dejando inundaciones, olas de hasta 9 metros y vientos que alcanzaron los 120 kilómetros por hora, causando importantes destrozos en comunidades costeras. Ante la magnitud del fenómeno, las autoridades decretaron alerta roja en Sicilia, Cerdeña y Calabria.
Como medida preventiva, se suspendieron los servicios de ferry y cerca de 200 personas fueron evacuadas debido a la marejada ciclónica y las lluvias intensas. Alcaldes y autoridades locales exhortaron a la población a permanecer resguardada, ya que el sistema aún representa un riesgo considerable. La emergencia ha requerido una amplia movilización de protección civil para salvaguardar a los habitantes de las zonas afectadas.