Un tren de pruebas en una estación de Kunming, en la provincia china de Yunnan, se salió de control y arrolló a un grupo de trabajadores que realizaba mantenimiento en las vías. El impacto fue tan violento que 11 personas perdieron la vida y dos más resultaron heridas, generando una fuerte movilización en la zona.

Equipos de emergencia acudieron de inmediato para asistir a los sobrevivientes y acordonar el área. Las autoridades confirmaron el número de víctimas y anunciaron una investigación exhaustiva para determinar por qué el tren ingresó a la zona donde el personal continuaba laborando, así como posibles fallas en los protocolos de seguridad.