El número de víctimas fatales a consecuencia de la tormenta inverosímil que azotó el norte de India se elevó a 111 personas fallecidas, de acuerdo con la última actualización emitida por las agencias de socorro gubernamentales. Las severas condiciones climáticas golpearon con fuerza la región de Uttar Pradesh, dejando además un saldo oficial de más de 50 personas heridas y afectaciones estructurales generalizadas.
El fenómeno meteorológico se caracterizó por la presencia de lluvias torrenciales, granizo y constantes descargas eléctricas, acompañadas de rachas de viento que alcanzaron velocidades de entre 60 y 70 kilómetros por hora. La fuerza del vendaval provocó el desprendimiento de techumbres metálicas, la caída masiva de árboles y el colapso de vallas publicitarias sobre las vialidades, lo que interrumpió de forma prolongada las redes de energía eléctrica y de telefonía móvil.
Los informes de las autoridades de protección civil locales detallaron que la mayor parte de los fallecimientos se derivaron del derrumbe de muros de adobe y viviendas frágiles, así como por el impacto directo de rayos en las zonas rurales. Los distritos que registraron el mayor impacto y concentración de decesos fueron Bhadohi, Prayagraj y Mirzapur, donde también se reportó la pérdida de ganado y daños severos en cientos de hogares.
Grupos de emergencia, cuadrillas de servicios públicos y personal de auxilio estatal permanecen desplegados en los perímetros afectados para realizar las labores de remoción de escombros, liberación de carreteras bloqueadas y restablecimiento de los servicios básicos. Los portavoces del gobierno estatal informaron que se mantiene el apoyo directo a las familias damnificadas mientras se concluye con el censo total de los daños materiales resentidos en la provincia.