Científicos desarrollaron una aplicación capaz de medir el aumento de emisiones vinculadas al carbón en Johannesburgo. El proyecto surge después de semanas de mala calidad del aire, que han generado problemas respiratorios y un fuerte olor a azufre en la ciudad sudafricana. La aplicación utiliza datos de múltiples sistemas de monitoreo para enviar alertas y recomendaciones a la población durante picos de contaminación.
El gobierno mantiene indagatorias para identificar el origen exacto de las emisiones y posibles incumplimientos ambientales por parte de mineras.