Una fuerte explosión en una fábrica de pirotecnia en Liuyang, China, dejó al menos 26 muertos y 61 heridos. La detonación fue tan potente que causó daños en viviendas cercanas y lanzó escombros hasta un kilómetro de distancia. Más de 1500 rescatistas, con el apoyo de drones, robots y perros de búsqueda, lograron rescatar a siete personas atrapadas.
Esta región es conocida por su industria pirotécnica, por lo que este tipo de accidentes no son inusuales.