Especialistas advierten sobre los graves riesgos de la rickettsia, una enfermedad que puede ser mortal si no se detecta y atiende a tiempo. El cuerpo humano reacciona de manera agresiva a este patógeno desconocido, y en casos graves, la enfermedad puede evolucionar rápidamente, poniendo en riesgo la vida del paciente en cuestión de días, incluso en un máximo de nueve días.
La rickettsia puede provocar falla multiorgánica, necrosis, sangrados y edemas en diversas partes del cuerpo. A diferencia de los animales, el organismo humano responde de forma distinta a la bacteria, lo que agrava el cuadro clínico sin un tratamiento oportuno. Se recomienda extremar precauciones contra las garrapatas, principal vector de la enfermedad, mantener limpios los patios, revisar a las mascotas y acudir al médico ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza, manchas en la piel o malestar general.