La familia de Adrián Maldonado enfrenta un profundo dolor tras el trágico accidente automovilístico ocurrido el pasado 31 de mayo de 2026 sobre la carretera Chihuahua-Juárez (mencionada también como Chihuahua-Aguas Juárez), un percance vial que cobró la vida de Adrián y en el cual también falleció el director de la Junta de Aguas, Marco Licón. Además de lidiar con la inesperada pérdida de su ser querido, la familia vive momentos difíciles debido a que, por diversas circunstancias derivadas del percance, el cuerpo de Adrián no pudo ser trasladado a Nuevo México y tuvo que ser sepultado en territorio mexicano.
Zaira Flores, hija de Adrián, relató públicamente que el accidente fue provocado por la irresponsabilidad de otro conductor y dejó graves secuelas físicas en los integrantes de su familia que viajaban en la unidad. Su hermana, quien se encuentra embarazada de gemelos, sufrió una fractura de cadera debido al impacto, mientras que su madre estuvo a punto de perder un dedo.
Tanto la madre como la hermana de Zaira continúan hospitalizadas enfrentando un largo y complicado proceso de recuperación médica, mientras los seres queridos esperan que se haga justicia, dado que la fiscalía correspondiente ya realiza las investigaciones necesarias para deslindar responsabilidades por el siniestro.