Un incendio destruyó cerca de la mitad del techo del velódromo del Parque Olímpico de Río de Janeiro. El fuego se originó en la parte externa de la cubierta y consumió el revestimiento sintético, que se derritió y desprendió residuos.
Más de 60 bomberos lograron controlar las llamas y evitar daños mayores. Gracias a la rápida intervención, la estructura interna del recinto permaneció prácticamente intacta, con afectaciones mínimas en una de sus alas y sin reporte de heridos. Las causas del incendio aún están bajo investigación, y las actividades en la zona fueron suspendidas preventivamente.