Las peores inundaciones en dos décadas en Hawái han dejado cientos de viviendas dañadas y cubiertas con un espeso lodo volcánico. Las intensas lluvias, que alcanzaron niveles extraordinarios en pocos días, provocaron nuevos desbordamientos mientras los residentes iniciaban labores de limpieza.
Las autoridades estatales estiman pérdidas superiores a los mil millones de dólares y buscan apoyo federal. Expertos señalan que la magnitud del desastre está influenciada por el cambio climático.