Jonathan ha sido reconocida como el animal terrestre vivo más longevo del mundo, con una edad estimada de 194 años. Esta histórica tortuga reside en la isla de Santa Elena desde el siglo XIX y, a pesar de que actualmente es ciega y ha perdido el sentido del olfato debido a su avanzada edad, se mantiene activa y con buen apetito.
La longevidad de Jonathan es tan sorprendente que su nacimiento precede a acontecimientos históricos de gran relevancia mundial. Entre ellos se encuentran la construcción de la Torre Eiffel y el surgimiento del cine.