Un robot humanoide se convirtió en el centro de atención en Tokio al realizar una demostración de baloncesto que dejó boquiabiertos a los asistentes de un partido profesional. Durante el medio tiempo, el modelo no solo caminó por la cancha, sino que ejecutó movimientos complejos como botar el balón con precisión y culminar su participación encestando un tiro libre de manera perfecta.
Lo que hace destacar a este robot es el uso de Inteligencia Artificial avanzada, específicamente mediante una técnica llamada “aprendizaje por refuerzo”. Gracias a esto, la máquina es capaz de aprender de sus propios errores en tiempo real, lo que le permite mantener un equilibrio asombroso y ajustar la fuerza de sus lanzamientos incluso cuando se encuentra a una distancia considerable de la canasta, superando por mucho las capacidades de prototipos anteriores.
Este avance tecnológico es considerado un hito en la robótica moderna, ya que demuestra que las máquinas están alcanzando niveles de coordinación motriz comparables con la destreza humana en deportes de alta precisión. La presentación en la capital japonesa abre la puerta a nuevas aplicaciones donde la interacción entre humanos y robots sea mucho más fluida y competitiva en escenarios internacionales.