Un poderoso sistema meteorológico golpeó Wellington, la capital de Nueva Zelanda, con vientos extremos, oleaje peligroso y fuertes afectaciones en el transporte. Las condiciones obligaron a evacuar zonas costeras, cancelar vuelos y suspender servicios marítimos ante el riesgo que representan olas de gran tamaño.
¿Qué daños han provocado los fuertes vientos en Nueva Zelanda?
Las intensas ráfagas registradas en Wellington han generado múltiples complicaciones en distintos sectores de la ciudad. Entre las principales afectaciones se encuentran la cancelación de vuelos, la suspensión de ferries y el cierre temporal de varias carreteras debido a las condiciones consideradas peligrosas.
Uno de los momentos más impactantes ocurrió en un aeropuerto, donde una pequeña aeronave fue volteada por la fuerza del viento. A pesar de lo aparatoso del incidente, no se reportaron personas lesionadas. Expertos señalan que este tipo de fenómenos son capaces de generar daños importantes cuando coinciden con sistemas de baja presión y tormentas oceánicas.