Once vagones de un tren de carga se descarrilaron en North Bergen, Nueva Jersey, generando alerta debido a que transportaban sustancias inflamables. Tres de los carros quedaron volcados y contenían químicos como propano, por lo que equipos especializados actuaron de inmediato, diluyendo el material con grandes cantidades de agua.
Las autoridades informaron que no se registraron lesionados y que la situación fue controlada sin presentar peligro para la población. El incidente provocó cierres preventivos en zonas cercanas mientras se investigan las causas del descarrilamiento.