La industria floral de Kenia enfrenta pérdidas millonarias debido a interrupciones en el comercio internacional provocadas por el conflicto en Medio Oriente. En solo tres semanas, el sector ha acumulado pérdidas superiores a 4.2 millones de dólares, a causa de retrasos logísticos y una menor demanda en mercados internacionales.
Cualquier retraso en los envíos reduce la calidad y el valor de las flores, lo que lleva a que muchas sean desechadas. Además, las rutas aéreas se han alterado, obligando a usar trayectos más largos y costosos, lo que ha reducido pedidos y hecho insostenibles muchas exportaciones, poniendo en riesgo miles de empleos.