La elefanta Linmay ha cumplido dos meses de vida y continúa su desarrollo bajo cuidado especializado, en medio de los esfuerzos por preservar su especie. Se trata de una cría de elefante asiático, cuya población ha disminuido debido a la pérdida de hábitat y conflictos con humanos, haciendo que nacimientos como este sean poco comunes y valiosos para su supervivencia.
En sus primeras semanas, Linmay ha mostrado una personalidad activa e inteligente, respondiendo favorablemente a estímulos básicos y estableciendo un vínculo con otra elefanta que le sirve de guía. Aunque no vive con su madre, los especialistas aseguran que se encuentra en buen estado gracias al cuidado constante que recibe.