Cruzar la frontera hacia los Estados Unidos en compañía de un perro requiere el cumplimiento estricto de una serie de normativas sanitarias que van más allá de simplemente llevar al animal dentro del vehículo. De acuerdo con los datos proporcionados por el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas de los Estados Unidos, el incumplimiento de estas reglas puede provocar retrasos significativos o incluso que se le deniegue el acceso al animal.
Entre los requisitos indispensables que deben cubrir los propietarios se encuentra que la mascota tenga una edad mínima de 6 meses, cuente con un microchip de identificación homologado y disponga de la documentación que certifique su óptimo estado de salud. Asimismo, las autoridades recomiendan preparar con suficiente anticipación la cartilla de vacunación y realizar el registro correspondiente ante las instancias estadounidenses antes de arribar al puente internacional.