Un deslizamiento de tierra en San Martín, Perú, abrió enormes grietas, destruyendo viviendas y obligando a evacuar a más de 150 familias. El fenómeno generó hundimientos y fisuras de gran profundidad a lo largo de más de 1 km. Los habitantes reportaron colapsos parciales y daños severos, mientras algunas zonas quedaron incomunicadas por fallas en telecomunicaciones.
Se confirmó que no se trata de una falla tectónica, sino de un movimiento de masa provocado por la saturación del suelo debido a las lluvias. Las autoridades locales trasladaron a los pobladores a espacios seguros y habilitaron refugios temporales ante el riesgo de nuevos desprendimientos.