Un globo aerostático con 13 personas a bordo realizó un aterrizaje de emergencia en el patio trasero de una vivienda en Temecula, California. El enorme globo descendió con precisión sobre una estrecha franja de césped de apenas 3 metros, sin causar daños a la casa ni a los árboles. El piloto tomó la decisión tras detectar bajo nivel de combustible y un cambio en las condiciones del viento, priorizando la seguridad del grupo durante el vuelo recreativo.
Tras evacuar a los pasajeros, el piloto volvió a elevar el globo y lo aterrizó en una calle cercana para desmontarlo. La empresa responsable elogió el criterio del piloto en una situación de riesgo como esta.