Cámaras de monitoreo instaladas en un área protegida del estado de Chihuahua captaron imágenes de un oso negro en la Sierra Madre Occidental. En las grabaciones se puede observar al ejemplar refrescándose en un cuerpo de agua y frotándose contra la corteza de un árbol, un comportamiento natural que está directamente relacionado con el marcaje de su territorio.
Este tipo de registros visuales resulta de gran valor científico, ya que permite a los expertos conocer mejor los hábitos de la especie, evaluar su estado de salud y monitorear su reproducción. Asimismo, la presencia constante del oso negro en esta región es un indicador positivo de que el ecosistema conserva las condiciones necesarias para su supervivencia.