El paso de varios tornados en la provincia de Hubei, ubicada en el centro de China, dejó un saldo de al menos 11 personas fallecidas y más de 330 heridas. El fenómeno meteorológico provocó graves daños materiales al afectar a más de 14,000 personas, destruir decenas de inmuebles y causar destrozos en miles de viviendas de la región.
De manera simultánea, el sur del país enfrentó intensas lluvias asociadas a una tormenta tropical que causaron severas inundaciones, cobrando la vida de cuatro personas, dejando a ocho desaparecidas y obligando a la evacuación de más de 61,000 ciudadanos. Ante este panorama, las autoridades mantienen la alerta máxima debido al riesgo inminente de nuevas crecidas en los ríos.