Las zanjas que permanecen abiertas en diversas vialidades de la capital de Chihuahua continuúan provocando severas afectaciones a la movilidad urbana, riesgos de accidentes y retrasos en los traslados de los habitantes. Vecinos de colonias como Diego Lucero, Saucito, Roma, Panamericana, Obrera, Campobello y Pedro Domínguez denunciaron que las calles se encuentran parcialmente bloqueadas y con carriles reducidos desde hace semanas, complicando el tránsito especialmente en las horas pico.
Por su parte, personal de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Chihuahua explicó que estas excavaciones son necesarias para rehabilitar la infraestructura de servicios, pero justificó las demoras señalando la falta de materiales comerciales como abrazaderas y tramos de conducción. Debido a esto, los trabajadores deben fabricar sus propios insumos, un proceso que puede tardar semanas y que debe complementarse con etapas de relleno, compactación y pruebas de funcionamiento que se ven afectadas por factores como las lluvias.