Alrededor de 6,000 personas se dieron cita en los emblemáticos riscos de Bilibio para participar en la tradicional e internacionalmente conocida “Batalla del Vino de Haro”, una de las festividades más coloridas y concurridas de la región de La Rioja, en el norte de España. Durante la jornada, la multitud congregada derramó y se lanzó una cantidad estimada de 30,000 litros de vino tinto, transformando el paisaje en una auténtica marea morada.
Cumpliendo con el estricto código de vestimenta de la festividad, los asistentes acudieron vistiendo prendas completamente blancas y el clásico pañuelo rojo al cuello. Sin embargo, la blancura de la ropa duró pocos minutos, ya que los participantes comenzaron a empaparse mutuamente utilizando cubetas, botas de vino, pulverizadores agrícolas y pistolas de agua modificadas para la ocasión.
Tradición centenaria y motor turístico
Esta curiosa celebración, que cuenta con más de un siglo de historia documentada, tiene su origen en las antiguas disputas territoriales entre los pobladores de Haro y sus vecinos de Miranda de Ebro por la posesión de los riscos, disputas que con el paso de las décadas se transformaron en una pacífica y alegre romería donde el vino es el único protagonista.
Los organizadores del evento señalaron que la festividad no solo busca mantener vivas las raíces históricas de la localidad y honrar a su santo patrono, San Felices de Bilibio, sino que también funciona como un pilar fundamental para la promoción de la industria vitivinícola del sector. La Batalla del Vino, catalogada como Fiesta de Interés Turístico Nacional, continúa consolidándose año con año como un potente imán para el turismo internacional, atrayendo a visitantes de diversos continentes que buscan vivir la experiencia de esta tradicional fiesta española.