Un nuevo y fuerte sismo de magnitud 6.5 sacudió la región sur de Filipinas, registrándose su epicentro en las aguas del mar frente a las costas de la isla de Mindanao. De acuerdo con los reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico se localizó a una profundidad aproximada de 52 kilómetros, encendiendo las alertas en las comunidades de la periferia.
Este nuevo evento sísmico ocurre a menos de tres semanas de que un devastador terremoto de magnitud 7.8 azotara con fuerza la misma zona geográfica. Aquel primer siniestro dejó un saldo catastrófico en la infraestructura local, afectando a más de un millón de personas y cobrando la vida de decenas de pobladores en localidades como General Santos y Sarangani.
Tras el movimiento de este viernes, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico descartó de manera pronta el riesgo de oleaje de gravedad para las costas adyacentes. Sin embargo, los departamentos de Protección Civil e instituciones sismológicas gubernamentales hicieron un enérgico llamado a la población civil para mantener la calma y permanecer atentos ante la alta probabilidad de que se presenten réplicas de consideración durante las próximas horas.
Por su parte, los cuerpos de rescate y los comités de gestión de emergencias locales iniciaron los protocolos de inspección y evaluación de daños en las estructuras rurales y urbanas de Mindanao. Cabe destacar que esta región es considerada una de las franjas tectónicas con mayor liberación de energía en el planeta, al estar directamente influenciada por la dinámica de subducción correspondiente al Cinturón de Fuego del Pacífico.