Una maniobra de ingeniería terminó en tragedia en Seúl, Corea del Sur, luego de que un puente elevado colapsara de forma repentina durante los trabajos de demolición, dejando un saldo lamentable de tres personas fallecidas y otras tres con heridas de consideración. La pesada estructura de concreto se desplomó desde varios metros de altura directamente sobre la maquinaria que operaban las cuadrillas, atrapando de forma instantánea a los trabajadores bajo toneladas de escombros.
Equipos de rescate y bomberos se movilizaron de inmediato al lugar del siniestro para iniciar con las labores de remoción de concreto y rescate de los sobrevivientes. De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades surcoreanas, el colapso ocurrió cuando una sección del paso elevado cedió por completo, cayendo sobre las excavadoras y los camiones que se encontraban en la parte baja coordinando las maniobras.
Lo más grave del caso es que el riesgo ya se respiraba en el ambiente. Inspectores de la obra revelaron que momentos antes del derrumbe fatal ya se habían encendido las alertas de riesgo estructural, debido a que una sección del puente comenzó a registrar hundimientos visibles durante las revisiones de rutina. Desafortunadamente, la estructura no aguantó el tiempo suficiente para evacuar la zona de peligro.
Este puente elevado fue construido originalmente en 1966 y formaba parte de las vialidades antiguas de la capital surcoreana. Sin embargo, debido al paso del tiempo y a la falta de un mantenimiento adecuado, la estructura había sido catalogada recientemente por los ingenieros con graves problemas de estabilidad, razón por la cual su demolición total estaba planeada y autorizada desde el año pasado para evitar precisamente un accidente en la vía pública. Las autoridades ya investigan si hubo negligencia por parte de la empresa constructora al no detener las labores cuando se detectaron las primeras fallas.